¿HABLAMOS DE PILATES?

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Pilates, esa palabra mágica. Llevamos muchos años conviviendo con esta disciplina y parece que aún está de moda. Sabemos que nos ayuda a movernos mejor, que casi todos pueden realizar clases de este tipo y que incluso alivia el dolor. Pero…¿cómo sé que lo que hago es pilates?

 

PILATES AYER Y HOY

Sin duda Joseph Pilates fue un visionario. Creó un método de acondicionamiento físico que mejoraba sustancialmente la calidad de vida de aquellos que lo practicaban.

Unos años (y unos estudios sobre la biomecánica del cuerpo humano) más tarde sabemos que hay detalles en el método que no son del todo beneficiosos para mantener la fisiología de nuestro cuerpo.

El Pilates clásico fue toda una revolución, y, gracias a él, ahora se ha ido desarrollando otro tipo de Pilates, más respetuoso con el cuerpo y más adaptable a las patologías del paciente.

Pero tanto el Pilates clásico como el Pilates actual tienen puntos en común.

 

¿QUÉ DEBE TENER UNA CLASE DE PILATES SÍ O SÍ?

Para empezar esta disciplina es un método en el que se entrena sobretodo la conciencia corporal.

Es decir, no se trata en realizar un ejercicio de cualquier forma, ni la atención se centra en el músculo que realiza ese movimiento, ni siquiera importa el número de repeticiones.

Haciendo Pilates organizamos nuestro esquema corporal, aprendemos a saber cómo se mueve nuestro cuerpo, dónde está cada parte situada en el espacio en cada momento, qué articulaciones hay y cómo se mueven y con quién se asocian.

El desarrollo de la fuerza, la flexibilidad y la coordinación es un regalo añadido al aspecto más interesante del método: aprende cómo es tu cuerpo, cómo se mueve y para realizar cualquier actividad de la vida diaria lo harás con el mínimo gasto energético, así nuestro cuerpo se vuelve más resistente y adaptable.

Por lo tanto una clase de Pilates debe ser una clase donde el monitor NO realice la clase, él debe dar las indicaciones para que el alumno sea capaz de realizar el ejercicio mientras corrige verbal y manualmente los fallos que pudiera observar en su alumno.

Al tener que realizar esta función el monitor de Pilates no debería tener a muchos alumnos a la vez. Tanto en la disciplina mat (Pilates en colchoneta)  como en Studio (Pilates en máquinas) se recomienda un máximo de 6 alumnos por clase.

Lo ideal son las clases individuales, quien las ha probado ya lo sabe, sobre todo si se sufre de alguna patología en concreto.

 

¿QUÉ TIPO DE PROFESIONAL PUEDE IMPARTIR ESTA DISCIPLINA?

Al igual que para ser monitor de spinning o entrenador personal, por poner un ejemplo, para ser monitor de Pilates no hace falta tener una titulación específica. En nuestro país no está regulado aún.

Por lo tanto las escuelas privadas que imparten cursos que te certifican como monitor de Pilates admiten a cualquier persona.

Que no se pida una titulación específica no quiere decir que los monitores no sean personas cualificadas para desempeñar ese trabajo. He conocido a monitores excepcionales, que sin formación inicial relacionada con el cuerpo humano y la actividad física, gracias a su interés y su capacidad de trabajo se han convertido en grandes profesionales de esta especialidad.

En los últimos años la fisioterapia se ha ido adueñando de una parte importante en este sector: Pilates enfocado a la rehabilitación o  Pilates terapéutico.

Es coherente pensar que cuando hay una patología en el sistema musculoesquelético el profesional más indicado para comenzar la actividad física sea un fisioterapeuta ya que su formación abarca el conocimiento de la biomecánica, la fisiología y las patologías de dicho sistema.

Por eso se recomienda que tras una lesión, un diagnóstico de una patología musculoesquelétia, un periodo especial como puede ser un embarazo, una intervención quirúrgica o un periodo de inactividad se realicen varias cosas:

  • Una consulta con un médico especializado que nos certifique que podemos comenzar una actividad física.
  • Una revisión con un fisioterapeuta especializado.
  • Comenzar la actividad física con la supervisión de un profesional.

 

LA FISIOTERAPIA GLOBAL Y EL PILATES

Desde mi punto de vista, sea un fisioterapeuta o cualquier otro profesional el que se vaya a encargar de impartir las clases de Pilates, lo primero que se debería hacer es una entrevista con el alumno en la que nos informemos de los procesos por los que ha pasado y cómo es su estado actual.

Es decir, hay que realizar una historia clínica y una evaluación postural estática y dinámica.

Para mí son requisitos esenciales, no entiendo que nadie comience ninguna actividad física sin estas dos condiciones mínimas.

Con toda esta información ya podemos comenzar a diseñar el plan de acondicionamiento físico del alumno que ha confiado en nosotros para ello.

Desde el punto de vista de la fisioterapia global y con los principios del método Pilates, conseguimos una mezcla especial que beneficia enormemente al alumno.

Los ejercicios que se realizan son mucho más coherentes con el cuerpo, específicos para el alumno, pensados para mejorar su calidad de vida, por eso es tan importante la historia clínica.

Según las características de nuestro alumno (profesión, actividad diaria, hábitos posturales, patologías pasadas, patologías actuales, su tipología corporal, sus test de movimiento,  …) así serán sus clases. No se trata por tanto de repetir un repertorio de ejercicios hasta la saciedad, sino de pensar qué es lo que le irá bien.

 

PILATES TERAPÉUTICO EN HERRANZ FISIOTERAPIA GLOBAL

En mi centro disponemos del servicio de clases individuales de Pilates terapéutico. Se ajustan totalmente al alumno, tanto en horarios como en ejercicios.

Es un servicio de calidad donde el alumno conocerá su cuerpo, aprenderá a moverlo, sentirá cómo cambia y lo adaptará a su vida diaria.

Aunque si estás sano lo puedes disfrutar puesto que la prevención de lesiones es fundamental, este servicio nació para aquellas personas que acababan de salir de una situación especial (operación, diagnóstico de una patología, embarazo, postparto, fractura, esguince, luxación, patologías crónicas como lumbalgias, ciatalgias, dorsalgias, cervicalgias, …) y querían incorporarse a la actividad física de una manera segura con un profesional cualificado.

Es sorprendente la mejoría de los alumnos cuando comienzan este tipo de tratamientos individuales a través del movimiento.

¿Quieres experimentarlo? Pide una cita y valoraremos tu caso.

¡Atrévete a encontrarte mejor!